Los cuyes o conejillos de Indias


Las palabras españolas que sirvieron para nombrar por primera vez a las raras bestias de las Indias occidentales, o sea, de América, buscaron dar cuenta de la naturaleza de los nuevos animales, nunca antes vistos por los recién llegados, con un léxico conocido por los europeos de habla castellana. Por ejemplo, a los auquénidos andinos se les llamó corderos de la tierra, y por extensión a los productos derivados de ellos, frazadas de la tierra. También, sin embargo, a las aves de corral que llegaron al nuevo continente se les recalcó con el nombre de gallinas de castilla, para distinguirlas de otras aves oriundas. Y a esos dulces roedores que hoy conocemos como cuyes, alimento supremo de las poblaciones amerindias y entonces ofrenda para rituales funerarios, se les llamó conejillos de Indias.

---> Seguir leyendo en mi columna BESTIARIO PERSONAL, de la Revista Hispanoamericana de Cultura OTROLUNES (Nr. 38, oct 2015), dirigida por el escritor cubano AMIR VALLE.

...........................

También publicado en 
BESTIARIO PERSONAL (Berlín: Epubli, 2017; 108 págs) 




Rescatando palabras viejas




(Berlín: Ed. Epubli, 2015; 40 págs)


"No amaré según las viejas
palabras de los libros
[...] me iré con el viento
y seré un pedacito
del aire nuevo
que viene y va
y no dice
ámame con tus muertas
palabras aprendidas.
          Wáshington Delgado


Los poemas reunidos en Viejas palabras son de los pocos que escribí, y apenas publiqué, en mi ciudad natal, Lima, hacia la década de los noventa del siglo pasado. Suena lejos, y por lo tanto, tal vez a escritos desfasados; sin embargo, en lo personal estos poemas mantienen una carga nostálgica e histórica que todavía me traen con su lectura, y que logro contagiar a algunos oyentes, cuando incluso el día de hoy recito alguno comentando los contextos de sus orígenes; de ahí que haya salido yo ahora a su rescate editorial. Pero hay que decir que en el momento de su creación estos poemas nunca fueron presentados en recitales —al contrario de lo que muchos autores jóvenes hacían en esa época en mi ciudad—, sino que únicamente con el tiempo se me fueron escapando hacia afuera y provocando la recepción acalorada de amigos y editores de revistas y paskines.
Durante mis estudios en la especialidad de Literatura de la PUCP me atreví a presentar los poemas del conjunto Nonada familiar en el Taller de Poesía que dirigía mi profesor —y mucho después, entrañable amigo Wáshington Delgado, para sorpresa suya y de los otros participantes. Lo cierto es que para mí esos poemas habían sido en realidad versos pesimistas y tristes, que en nada alcanzaban los de temática familiar —como de César Vallejo y Abraham Valdelomar, por ejemplo, que en mi niñez había recitado de memoria y que desde hacía varios años había estado intentando seguir. Muy por el contrario, los Poemas sueltos de la calle nacieron de la observación de la realidad que me rodeaba en esos años nefastos en que el centro histórico de Lima vivió abandonado a su suerte, habitado por vendedores ambulantes, carteristas, prostitutas y niños pirañas por doquier, con el trasfondo de atentados terroristas y apagones a diario. Del conjunto Mortecinas, solo se publicó el poema Desde mi muerte en la legendaria revista La Tortuga Ecuestre que hasta la actualidad es un valioso registro de poesía de autores peruanos. Se trataba de versos nacidos de un intento por imaginarme lo que podían sentir las personas cercanas a la muerte, o desde ella, o que la añoraban, y que no habían sido felices en vida. Un par de años después, los poemas de Fabiola fueron escritos a mi regreso de Europa, como resultado de una reacción ante el machismo de algunos poetas contemporáneos, varones y mujeres de mi ciudad, a los que había ido conociendo y leyendo en esos años. Por último, Amorosas son poemas que formaron parte de una docena de sentencias de amor, que escribí para convencerme de que el consejo del gran Rainer Maria Rilke a quien había leído casi a diario durante el año de mi estancia en Alemania, en 1995 era acertado: no había que comenzar escribiendo poemas de amor.
            Con la presente publicación quiero así dejar testimonio de mi quehacer lírico hasta antes de instalarme en Múnich de forma definitiva, hacia marzo de 2001, y con esto espero cerrar una etapa de viejas palabras en mi poesía. Deseo, no obstante, abrir otra, donde yo vaya libre con el viento como sugiere el epígrafe aquí al encuentro de renovados aires con nuevas musas para mis versos. 
--------------------------
Ofelia Huamanchumo de la Cuba
VIEJAS PALABRAS. Poesía rescatada (Lima, 1990 - 2000)
(Berlín: Epubli, 2015)
ISBN: 978-3-7375-6878-4
                    
-------------------------

Otros enlaces a VIEJAS PALABRAS:


Audios de "Viejas Palabras" (2015)  en POETRY (Canal de Ofelia Huamanchumo de la Cuba en SoundCloud)


Muestra de poemas en Revista VALLEJO & CO.


Reseña a "Viejas palabras" (2015): Revista LETRAS-S5 CHILE


Coro de Ninfas Urbanas,  en "Poemas sueltos de la calle", (publicados en Café con Letra, A4 de Literatura, nº 3, Lima, julio 1999

Poema 1, en "Nonada Familiar"  (publicado en MUNDANA LAETITIA, fanzine literario, pág. 8/ Lima, 1999)

Literatura del exilio voluntario


En la actualidad alemana el tema de la llegada de inmigrantes de países en guerras religiosas o políticas, o de naciones en crisis económica, se ha convertido en el pan de cada día.
Entre las personas que arriban al territorio alemán no faltan los artistas de la palabra, para quienes escribir desde el exilio encierra varias caras. Cuando el abandono de la patria es resultado de violentas presiones, ello suele ser doloroso y podría ser a la larga improductivo; sin embargo, la historia de la literatura es testigo de que muchos escritores y poetas  —obligados a abandonar sus países por amenazas a su integridad en el afán de querer ejercer su derecho a la libertad de expresión bajo gobiernos represores y dictaduras—  lograron crear sus obras maestras desde la distancia del extranjero. De ahí que, abrigando esa esperanza, muchas instituciones culturales alemanas hoy en día apoyen con incentivos económicos a estas personas.

Palacio Sanssouci, en Postdam, 1994 / © Ofelia Huamanchumo de  la Cuba

Lo cierto es que están también, entre los escritores inmigrantes, los que eligieron el exilio por opción personal, sin haber sido movidos por mayor aterradora amenaza que la de sus propias conciencias, sedientas de inspiración. Para ellos y ellas, los que un día salieron de su tierra en busca de otros aires para sus musas, van estas décimas, que escribí hace algún tiempo en Múnich, como expresión del sentir de muchas mujeres escritoras y poetas que conocí aquí y que continúan escribiendo, además y todavía, solo en sus idiomas maternos luego de tantos años de exilio voluntario en el país de la lengua de Goethe.


Decires de una escritora inmigrante

Libertad vine yo a buscar,
por escribir lo que fuera.
Lo mío es el buen hablar
y rimar como una fiera.

                I
Dejé la ciudad de Lima
y así mi lengua natal,
terrible cosa fatal,
peor que cambiar de clima.
Porque lo que es la cocina
nunca tuve que abdicar
a lo mucho: achurrascar,
comer en nuevos horarios.
Mas no pa’ hacer recetarios
libertad vine yo a buscar.

                   II
La música fue otro reto.
Yo seguí en mi tradición:
quijad’e burro y cajón
oigo a diario con respeto,
aunque mi baile es escueto.
Mi ritmo ya no es lo que era
tanto Bach en la bañera.
Pa’ no hundirme en sollozos
rimé ópera en esbozos,
por escribir lo que fuera.

              III
Operetas, recetarios,
libros de viajes o cartas,
cuentos: diez; novelas: hartas;
en rima: cien poemarios,
textos universitarios,
canciones pa’ recitar. . .
Todo a costa de gritar
al que oyera expectante
la voz de una inmigrante:
lo mío es el buen hablar.

               IV
Tanto tiempo transcurrido
y así me quedaré eterna.
Solo en mi lengua materna
soltaré algún alarido.
Pero no está to’o perdido
con tanta escuela en Baviera
casi me entiende cualquiera:
podré siempre decir versos
en discursos no perversos
y rimar como una fiera.


...........................................................................
Décima leída en el evento GRITO DE MUJER, marzo 2014.
..............................................................................

Artículo publicado en:
CANAL MUNDO EUROLATINO, Italia, febrero 2015.