Literatura y enfermedad



Imagen: Póster de los organizadores
En setiembre de este año que se termina se llevó a cabo el primer congreso internacional Literatura y Enfermedad* en la ciudad de Lima, acontecimiento novedoso que acercaba dos disciplinas humanas como las Letras y la Medicina. Se contó no solo con la participación de investigadores de las Humanidades sino de renombrados médicos cuyas lecturas de cabecera resultaron ser obras literarias de valor nacional y universal, y que fueron presentadas en ponencias extraordinarias, de forma interesante e ilustrativa.

Revista DI(SOLVENCIAS)  / primer y único número
            A manera de aliciente editorial al evento se presentó la revista DI(SOLVENCIAS), lanzada por El Lamparero Alucinado Ediciones, en un primer número temático sobre 'Arte y Enfermedad' (Año 1, Nr. 1, set 2019). Su prólogo lo anunció con el título de "primer y único" en el convencimiento de su muerte prematura y bienvenida. Provechoso resulta el hecho de haber optado por recurrir a voces que "provistas de un escalpelo indagador, aborden zonas oscuras, no siempre concurridas, del cine, la pintura, la literatura, la música, el teatro, la escultura y la arquitectura".  Rica y valiosa lectura la constituyen artículos como "Arte, elefantitis y test Rorschach para los críticos"  de Héctor O. Escobar Tapia; "Literatura y enfermedad: Lo fantástico lo(-)cura todo", de Audrey Louyer; "Monstruos enfermos en el teatro mexicano", de Fernando Brambila Ortega; entre otros. 


Fuente de la imagen: https://revistas.cientifica.edu.pe/
            Como efecto post-congreso se han publicado también algunas ponencias en la revista DESDE EL SUR, de la Universidad Científica del Sur, en su segunda y última edición de este año (Vol. 11, Nr.2, dic 2019), a cuyo contenido se puede acceder a través de su sitio en internet.
            
Se espera con expectativa la continuidad de tan innovador congreso por parte de los que participamos y de quienes por diversos motivos se quedaron sin la posibilidad de hacerlo.

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* Organizado por el Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar (CELACP) y la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM). Con el apoyo del CEF de la UNMSM, El Lamparero Alucinado Ediciones, y la Sociedad Peruana de Medicina Interna. Realizado en Lima, del 19 al 21 de setiembre de 2019.

Poesía: De mujeres hembra



Poemas de la plaqueta DE MUJERES HEMBRA (2018),
reproducidos en SIETECULEBRAS nr. 46 (2019)

Los parques y los jardines




Huerto de Calixto y Melibea - Salamanca, España

"[Melibea:] Todo se goza este huerto con tu venida, [Calixto].
Mira la luna cuán clara se nos muestra. Mira las nubes cómo
huyen. ¡Oye la corriente de agua de esta fontecica, cuánto
más suave murmurio y zurrío lleva por entre las frescas
hierbas! Escucha los altos cipreses, cómo se dan paz unos
ramos con otros por intercesión de un templadico viento que
los menea. Mira sus quietas sombras, cuán oscuras están
y aparejadas para encubrir nuestro deleite."
   La Celestina, o Tragicomedia de Calixto y Melibea [Siglo XV]



¿Qué sería de Nueva York sin el Central Park, de Londres sin el Hyde Park, de Múnich sin el Englischer Garten, de Paris sin el Bois de Bologne, de Madrid sin el Parque del Retiro y de tantas otras grandes urbes sin su enorme parque representativo? Si se borrara aquellos lugares emblemáticos del plano de sus ciudades, quedaría una huella como de cráter inactivo y la ciudad, mutilada en su elemento más simbólico. Pues en estos casos se trata de superficies considerables que constituyen realmente paraísos verdes en medio del cemento y el hormigón de las ciudades que los albergan. Esos inmensos lugares abiertos fueron creados, en principio, para acercar un poco a las poblaciones modernas hacia la naturaleza; algunos de ellos fueron diseñados tratando de imitarla en su forma más salvaje, al más puro estilo inglés del siglo XVIII, y otras ciudades quisieron crear áreas verdes que funcionaran como pulmones citadinos y para dar a su vez espacio a actividades de ocio en medio de los nuevos estilos de vida cada vez más agitados y cosmopolitas, sin tiempo para relajarse, o darse una escapada a las afueras o al campo.


Texto completo publicado (diciembre 2019) en: 



Dossier PALABRAS FUERA DE LUGAR

"Puentes literarios: obras y traducciones. Una conversación con Ofelia Huamanchumo de la Cuba"
Por Giovana Minardi 

[Fragmento:]

[Giovanna Minardi:] En una entrevista has declarado que tienes poco espíritu de luchadora social en masa, que jamás fuiste a ninguna marcha de nada, que eres más del tipo ratón de biblioteca, te gusta leer, y escribir sería tu única forma de alzar alguna protesta. ¿Entonces crees que la literatura puede ser arma de protesta social?
[Ofelia Huamanchumo de la Cuba:] No solo la literatura, creo que todas las expresiones culturales pueden ser arma de protesta social. No obstante, no siempre esa lucha social a través del arte es posible, puesto que en muy pocas veces el artista no se traiciona, es decir, es difícil que la expresión literaria, ya sea un poema, la letra de una canción, un cuento, una poética, no caigan en el panfleto, cegados sus autores por la fiebre social. La Historia de las Mentalidades, y otras disciplinas humanas como el Derecho, la Filosofía o las Ciencias Políticas, han estudiado, o lo tienen entre sus objetos de estudio, a ese fenómeno que hace que muchas sociedades reaccionen con violencia frente a la injusticia social y, a su vez, ha hecho que ellas no se libren de optar también por la creación artística como salida opcional a la reacción violenta. Lo vemos en el teatro de Federico García Lorca frente a la represión franquista, en el arte mural zapatista, en muchas canciones 'protesta' durante la última dictadura chilena, o en el teatro contemporáneo de Humberto Robles frente al feminicidio mexicano, etc. En lo personal, no estoy en contra de las marchas, tampoco les tengo poca fe; me parece excelente que quiera marchar toda aquella escritora que sienta la necesidad de hacerlo, o también me parece saludable que pueda marchar quien no tenga otro camino para protestar. El rol de un escritor en su sociedad, si tuviera que atribuírsele uno concreto, no es salir a marchar; no obstante, no creo que sea un valor agregado, ni tampoco deshonra, que un escritor, un poeta o un dramaturgo lo hagan. Tampoco creo que sea asocial ni inmoral no solidarizarse con ninguna marcha siendo escritor, o sea, dejando de participar en ella. Las épocas de 'ora la espada, ora la pluma' ya pasaron.>>

Entrevista completa en:
Dossier: Palabras fuera de Lugar. Literatura peruana contemporánea. 
(Coords. Emilia Perassi y Emanuele Leonardi)
"Puentes literarios: obras y traducciones. Una conversación con Ofelia Huamanchumo", (pp. 142-148).




Fuente de la imagen: Webseite de Altre Modernità