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La ciudad de Lima

Este 18 de enero se cumplen 483 años de la fundación de la ciudad de Lima, capital del Perú. La otrora tres veces coronada Villa ha sido objeto central de obras literarias, cinematográficas, de teatro, pinturas y composiciones musicales. Un estudio sobre la urbe limeña como tema cultural, Lima en la producción cultural nacional. Imágenes de una tensión, Huárag/Terrones eds. (Lima: PUCP - Instituto Riva Agüero, 2017; ISBN 978-9972-832-92-5), se ocupa de analizar Lima, siguiendo lo que dice en su prólogo, "como espacio en el que, por un lado, sedimentan creencias y costumbres; mientras que, por otro, es el complejo escenario de desencuentros, crisis y frustraciones". 
            En este estudio se muestra que los conflictos y la polarización, fruto de los procesos sociales que se han sucedido a lo largo del siglo XX, no son un problema resuelto, sino que siguen desdibujando la imagen de una Lima colonial y majestuosa que ya había empezado a resquebrajarse luego de las migraciones de los años 50. Por otro lado, los diferentes artículos permiten reflexionar sobre las variadas miradas que se pueden tener de la ciudad de Lima, no solo como espacio, sino como escenario social donde confluyen diferentes actores, de los que resulta una fotografía multiétnica, hecha con base realista en la ficción de escritores, cineastas y dramaturgos.


Fuente imagen:www.ira.pucp.edu.pe/biblioteca/recursos/publicaciones-digitales

ÍNDICE

Introducción

1. Escribiendo la ciudad decimonónica. Lima y el proyecto de integración americana en Teresa, la limeña de Soledad Acosta Samper. 
Mónica Cárdenas. 

2. Lima o la frustración perpetua, según los personajes vargasllosianos.
Marie Madeleine Gladieu.

3. Lima en las Tradiciones Peruanas de Ricardo Palma. 
Eduardo Huárag Álvarez.

4. Las calles de la ciudad de Lima en la narrativa de Ribeyro, Reynoso, Bryce y Vargas Llosa.

5. Lima y los cuentos contemporáneos de expresión fantástica.
Audery Louyer-Davo.

6. El cerco de Lima: el espacio ficcional de la debacle sociopolítica.
Félix Terrones.

7. La Lima del Grupo Chaski: representaciones disfóricas de la imaginación en Gregorio y Juliana.
Miguel Ángel Torres Vítolas.

8. Lima después del conflicto: la escritura urbana de Daniel Alarcón.
Carlos Villacorta González.

Epílogo.

La novela peruana y la violencia política de los 80'


Prólogo a La novela peruana y la violencia política de los 80'
[Fragmento]

Cuando en el discurso de las diferentes disciplinas humanas se piensa para el caso del Perú en la violencia de los ochenta, solemos ubicarnos en un contexto histórico del siglo pasado de nuestra sociedad peruana, que fue marcado por un nefasto mal que dio en llamarse con distintos términos lo que acaso creara además acaloradas discusiones en los más diversos estudios: guerra interna, guerra popular, conflicto armado, terrorismo. Lo cierto es que dichos fenómenos estuvieron caracterizados por una marcada presencia de violencia en varios sentidos: criminal, social, estructural, ideológica y política, que cual círculo vicioso parecían ser causa y consecuencia de dicho generalizado mal social. Las investigaciones y la crítica que han tratado la violencia de los ochenta, presente en la literatura peruana inspirada en las vivencias de dicha época, han apuntado sobre todo a revisarla como elemento temático de las historias. Frente a ello, la propuesta, en cambio, renovada que el presente libro La novela peruana y la violencia de los 80' muestra, apunta a dilucidar, además de ello, el efecto estructural que deviene de la presentación de la misma en la trama de las historias, así como las diferentes funciones que cumple a nivel narratológico.
             Este libro es, pues, un lúcido y minucioso estudio de los elementos que conforman la arquitectura literaria de las obra escogidas. Se trata de un conjunto de novelas representativas, en las que el tema de la violencia no aparece de manera tangencial, ni como mero trasfondo temático, sino que constituye eje central de la configuración de los personajes y del acontecer narrativo.
     [...]
           Como se ha visto, la presente publicación promete llenar algunos vacíos que la crítica literaria haya podido dejar en el estudio de las novelas aquí seleccionadas  [Lituma en los Andes, Rosa Cuchillo, Abril Rojo, La hora azul, Hienas en la niebla, El rincón de los muertos, Adiós Ayacucho, La barca), y espera también ser punto de partida para nuevas revisiones. Pero sobre todo, el presente estudio espera asentar el camino para nuevas lecturas de las obras literarias escogidas, que comparten en común la búsqueda de una explicación a la violencia ochentista y, con ello, la esperanza de vislumbrar un camino de paz para la todavía convulsionada realidad social peruana.


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LA NOVELA PERUANA Y LA VIOLENCIA POLÍTICA DE LOS 80'. Eduardo Huarag Álvarez.
ISBN-13: 9781533616944  (2016)
Presentación de Salomón Lerner Febres (Rector emérito PUCP).
Edición: Eduardo González Viaña.
Axiara Editions y Academia Norteamericana de la Lengua Española.

La violencia de los ochenta en la novela peruana última

Entrevista al escritor Eduardo Huarag
(Fragmento)

(Imagen: Eduardo Huarag frente a la Facultad de Filología Románica de la LMU, München, enero 2010.)

La violencia terrorista vivida en el Perú hacia los años 80 y principios de los 90 y sus secuelas políticas, morales, sociales, económicas y psicológicas entre los habitantes del país ha sido tema central en muchas de las manifestaciones artísticas nacionales de los últimos años: desde trabajos artesanales y letras de canciones del folklore nacional, hasta películas cinematográficas, teatro, galerías fotográficas y producción literaria. Al menos en el género narrativo dicho tema parece haber inspirado los frutos más ricos en cantidad y calidad. Precisamente sobre las características más resaltantes de la literatura peruana última han tratado las conferencias que el profesor universitario y escritor Eduardo Huarag Álvarez ha dado en universidades e instituciones culturales europeas, en una gira realizada en enero 2010 por Alemania, Francia y España. Durante su paso por la Ludwig- Maximilians- Universität (LMU) de Múnich, Alemania, accedió amablemente a una entrevista.

En su última novela corta La barca (Ed. San Marcos, 2007) usted se enrola en la fila de los autores peruanos que toma el tema de la violencia de los años 80 y principios de los 90 como transfondo decisivo para una historia de amor. ¿Qué lo ha llevado a incursionar también en ese tema?

Bueno, hay varias cosas que tendría que mencionar. Primero, la experiencia vivencial de por medio. Yo pasé tres años, del 80 al 82, por la Universidad de Huamanga, en Ayacucho, y conocí una realidad muy diferente a la de Lima. Viajé hacia algunas localidades y constaté lo que significaba la pobreza extrema. No se podía pensar el país del mismo modo desde esos lugares ancestralmente marginados. De esa experiencia salió un tema, al que le fui dando vueltas por un buen tiempo, escribiendo una primera versión, y haciendo varios otros intentos, fallidos, por cierto. Y así fui armando una primera novela sobre esa materia: La promesa (2005). Esta novela, sin embargo, lleva la trama hacia otro asunto, de pronto sentí que el tema de la violencia se me había ido, y terminé escribiendo sobre el desgarrador tema del incesto. En cambio, en La barca (2007) a pesar de la distintas miradas desde diferentes espacios y tiempos, logré centrarme en la violencia y la trama policial. Y si bien el argumento central gira en torno a la relación de una pareja, Santiago y Alejandra, se tramite toda esa atmósfera de incertidumbre promovida por los servicios de Seguridad del Estado. En esta novela a través de la metafórica figura de una barca, que nunca llega a su destino y en la que mueren muchos anónimos personajes, he querido mostrar todas las implicancias que de algún modo supusieron esos años de violencia y de conmoción para el país. Creo que aquella fue una experiencia que no se puede ignorar o pasar por alto. Mi novela La barca fue así el resultado de una necesidad vital de transmitir y construir una historia sobre eso que me había dejado muy marcado por sus implicancias sociales, políticas, e incluso personales y sentimentales o emocionales.

Como sucede quizás también con novelas como La joven que subió al cielo ([1988] 2009), Rosa Cuchillo (1997), Abril rojo (2006), La hora azul (2007) e incluso Un lugar llamado Oreja de perro (2008), en las que el tema de la violencia terrorista está directa o indirectamente presente, ¿cree usted que todas ellas tienen algo en común, como para que se pueda hablar de la novela corta última en la literatura peruana?

Bueno, tienen en común eso que yo mencionaba hace un momento, esa veintena de años violentos que sacudieron la conciencia del país, tanto en Lima como en provincias. No es coincidencia que estas novelas toquen ese tema. Hay por parte de los autores un interés especial. En mi caso particular, tuve motivos de experiencia personal, pero soy consciente de que hay una actitud distinta de todos los escritores de tocar no sólo ese tema. A unos les interesa más la relación de la insurgencia con el pensamiento mesiánico, mítico; otros prefieren explorar en el conflicto existencial y el problema psicológico. Me parece que los escritores de ahora han tomado mayor conciencia del cómo hay que contar las historias, es decir, del uso concienzudo de técnicas y estrategias narrativas. Eso sí que es común a todos estos autores, si no, me atrevo a sostener que no serían relevantes sus obras.

¿Y esos escritores del Cusco – por ejemplo, Enrique Rosas-Paravichino, Luis Nieto Degregori, Mario Guevara - tienen algo especial en sus obras que permita hablar de una materia aparte con el título de ‘literatura cusqueña’ actual?

Creo que hay varias motivaciones en la producción literaria actual del Cusco. El tema de la violencia es sólo uno; también existe la tendencia hacia el rescate histórico, la metaforización, los hechos absurdos de la cotidianeidad, pero también los hechos extraordinarios muy cercanos al realismo maravilloso. Si nos ponemos a observar el conjunto de producciones de los últimos años encontraremos que no hay una temática o inquietud homogénea, como en la época del grupo Narración, por ejemplo. Hoy en día me parece que eso no existe.

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Entrevista completa en:

QUEHACER - Revista del Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo (Desco) Nr. 178 (abril - junio 2010), 102-107.