A diez años de la partida del poeta José Pancorvo

 

De: PROFETA EL CIELO (Lima: Alba Editores, 1997; p. 53) de José Pancorvo.

Uno de los elementos con fuerte presencia en la poesía de José Pancorvo (Lima, 1962 - 2016) fue el fuego, en varias facetas: fatuo, pasional, real, místico; un fuego con toda su luz y su calor, como el de la llamarada que un 29 de febrero hace diez años dejó prendida su propia eternidad en la historia de la poesía peruana y universal.

A continuación el soneto XXIII de la colección Cantar de la Eternidad, que en 1991 fue finalista del "Premio Mundial de Poesía Mística Fernando Rielo", Madrid, con ocasión del IV Centenario de la muerte de San Juan de la Cruz. 


Cantar de la Eternidad

Soneto XXIII

Yo te busco en el claro de tu huida,
o cierva de fulgor en que me esfumo,
donde ya estoy así, ceniza y humo, 
hundiéndome en la atmósfera encendida.

Yo te busco en la tarde sorprendida,
y te encuentro en el fin del bosque sumo
en cuya augusta noche me consumo
porque la eternidad ya está prendida.

Ya me acerco al fulgor en que me ofusco,
donde ya me deshaces sin yo verte
y desde siglos ya me ves aquí:

yo te busco en el cielo en que me busco
donde en nada existía sino en ti.
Yo te busco en el claro de mi muerte.

En: PROFETA EL CIELO (Lima: Alba Editores, 1997; p. 53)